División de Técnica en Combustibles Alternativos (GLP)
En el año 1969 empezamos a instalar los primeros equipos de auto-gas en el automóvil recogiendo una experiencia que nos ha servido para ofrecer las adaptaciones que mejor se ajustan a su vehículo sin importar el modelo, el año o el tipo de vehículo, para poder sacarle el máximo rendimiento a la transformación al VEHÍCULO BI-FUEL.

Ecología con Auto-gas
Todas nuestras adaptaciones de gasolina a GLP, pasan por un riguroso control de consumo y emisiones para optimizar al máximo la eficiencia y minimizar aún más las emisiones de los contaminantes.

Póngase en contacto con nosotros y le asesoraremos para técnicos cualificados, que le ayudarán a escoger el mejor producto e instalación de Auto-gas para su vehículo. Disponemos de vehículos de sustitución para nuestros clientes, hasta que se haya realizado la adaptación a Bi-fuel.

Todos los trabajos se ajustan a los estándares de calidad y seguridad. Nuestra experiencia en la reparación de vehículos y el esfuerzo por dotarnos de la más moderna tecnología para el diagnóstico ó desarrollo, garantizamos hacerte la calidad y el compromiso de los protocolos marcados por los fabricantes de automóviles.

Representamos a fabricantes de equipos para GLP líderes en el mercado Europeo.
Todos los productos que comercializamos cumplen la normativa europea R67 o bien la R110, que garantizan los estándares de calidad y seguridad que cuentan con dos años de garantía.

¿En qué consiste el GLP en los automóviles?
El GLP "gas licuado del petróleo" son unos compuestos de gases, básicamente una mezcla de los gases propano (C3H8), butano (C4H10) y el gas natural. Los componentes del Auto-gas son gaseosos pero son muy fáciles de condensar, así se denomina gas licuado del petróleo.

En la actualidad en Europa el GLP varía la proporción del propano y del butano en función de la época estacional y del país de origen, cuando mas frío mayor proporción de butano que de propano y viceversa. En España se compone básicamente entre un 20% de propano y un 80% de butano. Estas variaciones son para optimizar al máximo el rendimiento del motor tanto en invierno como en verano.

El GLP
Es un gas que en el depósito se almacena en fase líquida. El GLP se compone de un alto octanaje (110 octanos), al ser más alto que la gasolina que tiene (98 octanos). Su combustión es ideal y genera una combustión más etequiomètrica, libre de partículas, lo que permite una mejora sustancial en la vida útil del motor.

Sin cambios visibles, la adaptación del coche a gas es muy sencilla; es una instalación paralela a la gasolina y en el momento del cambio a gas se hace de manera totalmente automática, inapreciable para el conductor del vehículo.

También se puede realizar el cambio mediante un pulsador de control, si el conductor lo deseara. Los sistemas de GLP en los coches en estos últimos 30 años se han actualizado hasta llegar a la 5 ª generación. Por inyección directa GLPI.
La conversión desde su vehículo a GLP es un proceso muy sencillo, que consiste en colocar un segundo depósito para almacenar el combustible, un orificio de entrada del gas, normalmente ubicado en el mismo lugar que se utiliza para repostar la gasolina (sin anular la capacidad de repostar gasolina).

Un vaporizador instalado en el motor, cuya misión es pasar el GLP de un estado líquido a gaseoso. Unos inyectores especialmente diseñados y optimizados para este combustible. Ademas incorpora una centralita específica que trabaja conjuntamente con la centralita de la gasolina y permite ajustar los tiempos de inyección y encendido de manera óptima para el uso de este combustible.

Gracias a que contiene más octanaje y combustión más eficiente, es posible adelantar el encendido en algunos coches que por sus características vienen retrasados ​​de fábrica para evitar picados y que con el gas se elimina este efecto.